martes, 25 de noviembre de 2014

La normalización del machismo

"Don Federico mató a su mujer, la hizo picadillo y la puso a remover..."

He aquí una entrada más en este blog acerca de la violencia de género, esta vez con un matiz especial: el de la normalización del machismo; en el que desgraciadamente yo también he caído.
Esta entrada es una aportación más de canciones que escuchamos a diario, que cantamos sin darnos cuenta del matiz que contiene; o de series que ponemos a nuestros hijos; y porqué no: juegos y situaciones que hacemos de manera cotidiana, que pasan desapercibidas y que sin embargo tienen un alto componente machista en ellos.

Quizá ya lo sabíais, quizá ya os distéis cuenta y eráis conscientes... yo con algunas me he llevado una gran sorpresa (negativa), me he escandalizado un poco y por tanto quiero mostrároslo:
(También es cierto que quizá exagero un poco y puedo sacar de contexto algunas cosas... pueden dar su opinión libremente y encantada responderé a cada pregunta que se me haga).

- Empecemos con la canción de TODA de Malú, canción cantada por ella, una mujer.


Canción que pegó fuerte en 2001, canción que yo canté y bailoteé sin parar; fue todo un hit del momento, presente en el juego SingStar, entre las más escuchadas del panorama musical veraniego español. ¿Qué cantábamos? Frases como:

Aquí me ves, fundida a tu vida de diez a diez
sin telas ni juicios sin ningún porqué
sintiéndome libre, sintiéndome TUYA y amándote

Aquí me ves, aunque liberada soy tu rehén
seduces, encantas, qué puedo hacer
de la encrucijada que tienes montada no escaparé
¡QUÉ ME IMPORTA!

Y el estribillo:

Toda: de arriba a abajo
toda: entera y TUYA
toda: aunque mi vida corra peligro
Tuya
Toda: de frente y de repente
toda: desesperadamente
toda: haz todo lo que sueñas conmigo

También repite lo de:

Te abriré las puertas del alma de par en par
dispuesta a hacer todo a tu voluntad
dispuesta a hacer todo lo que te de la gana

Y al final:

Con tus besos vuelo,
 en tus brazos, cielo, me siento más mujer
contigo desde cero, a donde quieras llego
enamorándome y deseándote


Sobran interpretaciones...; no tacho a esta artista de "machista" ni mucho menos, de hecho también tiene canciones en las que rechaza esta violencia como en la canción "Ni un segundo" Malu - Ni un segundo o la que canta con Manuel Carrasco Que nadie.
Sin embargo, hace poco he descubierto un nuevo single de ella (que tengo que admitir que me encantaba y que he cantado hasta la saciedad), que una vez vuelve a mostrar frases de sumisión por parte de la mujer: esto lo vemos en la canción "Deshazte de mí", sí, deshazte tú (de mí), hombre, porque yo sola como mujer no puedo...


Dice así:

Tú, tan seguro de tí sin embargo, necesitas tenerme en tus manos
enseñarme perfecta, sumisa y atenta, bonita y estupenda
Y yo, tan vacía y tan sola a tu lado
enganchada a un amor inventado
engañada al principio y ahora cansada de tí

Me hice la loca para no perderte
cerraba los puños para conservar la arena que hacia que pudiera amarte
poder olvidarme de la otra de cal

Deshazte de mi...


Pero, dejando estas canciones a un lado, las series de dibujos animados que emiten a día de hoy también tienen mucho que decir. Y no hablo de las ya conocidas películas Disney en las que las princesas tienen que ser rescatadas por su príncipe azul y dedicarse a las tareas del hogar; sino que hablo de dibujos del siglo XXI (sobre todo anime japonés), en una época en la que estas cosas no deben ni tienen que considerarse como normal, en las que sin percatarse de ello, los niños más pequeños interiorizan roles asignados a la mujer y al hombre.
Hablo de Sin-chan por ejemplo, que llegó a España en torno al año 2000, y tiene frases como estas:
- A su madre:
Socorro, el monstruo del culo gordo viene a por mí
Monstruo tacaño
Vieja con arrugas
Madre: cariño, la ducha está lista...
Padre: Vale, prepárame una cerveza... jeje
Madre: Vale, cariño

Hay también un capítulo en el que le dice Sin-chan a su padre algo así como Papá no se como has podido casarte con mamá, ¡si es una plancha! (refiriéndose a que tiene poco pecho)

- En esta serie se incluye también el juego de mamás y papás donde las madres hacen las tareas del hogar durante todo el día, y el padre, quien trabaja fuera para mantener a la familia, vuelve por la noche a casa a descansar y que la mujer le sirva.
- Por otro lado, las profesoras de la escuela se pelean por ver quien es la más bonita y joven y conseguir antes un novio.
- Por otro lado podemos ver como Misae, la madre; pega a su marido o a su hijo cada vez que éstos miran o coquetean con alguna mujer (me pregunto que pasaría si en la serie hubiera sido al revés).

También tenemos otras series como Doraemon, padre de familia, los Simpson o incluso Phineas & Ferb (entre otras).


También cabe destacar que muchos juegos populares y tradiciones ya hacen su sesgo. Si nace un niño le compramos las cosas en azul, y si es niña en rosa. En la escuela (ahora ya no tanto... y cada cual es libre de jugar a lo que quiera) los niños con la alfombra de coches y el taller, y las niñas con las cocinitas...

HOY, DÍA 25 DE NOVIEMBRE, DONDE MINISTERIOS Y ALTOS CARGOS PRESUMEN DE UNA BUENA GESTIÓN DE LOS CASOS Y AYUDAS A LAS MUJERES SUFRIDORAS DE CUALQUIER TIPO DE VIOLENCIA...; YO, COMO MUJER, ESTOY TRISTE...
TRISTE PORQUE TODAVÍA EN EL AÑO 2014 TENGAMOS QUE DEDICAR UN DÍA A ESTA CONDENA. TRISTE PORQUE TODAVÍA TENGAMOS QUE RECORDAR QUE SER MUJER NO ES SER INFERIOR.
OJALÁ PUEDA VIVIR EL DÍA EN EL QUE ESTO NO SE MENCIONE, EN EL QUE SEA ABSURDO HACERLO Y SE CELEBRE (QUE CREO QUE ES MEJOR) LA EVOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD EN ALGO MEJOR.




Por cierto: tenía que decirlo: FEMINISMO es igualdad entre el hombre y la mujer ¡¡¡!!! Estoy harta de que se confunda esta palabra con el sexismo. Gracias.






domingo, 5 de octubre de 2014

Ignorancia cinéfila

El corazón en un puño. 
Una historia de esas que te hacen pensar, salir del cine y no parar de hacer teorías (cada vez más rebuscadas) sobre la intencionalidad de los personajes protagonistas. 
Hacía mucho tiempo que una película no causaba en mí tanta confusión en un final aparentemente resuelto. Señores, hablo de la creación cinematográfica española "La isla mínima", la cual me he quedado con ganas de volver a ver para atar cabos sueltos y sobre todo darle importancia a esos pequeños detalles que seguro, son esclarecedores.
El cuerpo de la película se basa en la investigación, por parte de un par de policías, de la desaparición de dos chicas jóvenes. Todo gira alrededor de las aportaciones que los habitantes del pueblo van relatando, al que se van hilando una serie de casos antiguos, creándote un excelente caos mental en el cual no sabes detectar con facilidad quiénes de todos ellos son buenos y quiénes malos; y a lo cual puede añadirse que la mitad de la película la estás viendo en tensión. Una tensión de esas que te hacen moverte y revolverte en tu butaca, de esas que te hacen querer quitar la mirada de la pantalla, pero a la vez te obligan a no apartarla para no perderte ni una milésima de segundo de la escena y que te engancha y llena. Una tensión de nervios ante lo impredecible.
Repito, hacía mucho que una película no causaba en mí tantas sensaciones, cada cual más variopinta.

El final: el cual no quiero destripar para animaros a que la vean; me parece muy bueno. En mi opinión hace que la última escena dé un giro a la interpretación de todo lo acontecido. Da luz y oscurece a la vez: como una claridad que precede a una tormenta de ideas que comenzará una vez comiencen los créditos. 

De verdad, me ha gustado mucho.

martes, 22 de julio de 2014

Garbanzos a presión

Antes de empezar este escrito quiero darle las gracias a mi amigo escritor por darme la inspiración necesaria para escribir esto.

Cuanto más me rodeo de niños (tan llenos de esa preciosa inocencia) más me doy cuenta de que la sociedad nos corrompe. Sí, todavía creo en las personas, en las acciones buenas; pero del mismo modo creo que todos somos inocentes hasta que nos dicen, nos hacen o vemos hacer algo que pone punto y final a la inocencia.
No podemos ser ingenuos toda la vida... y tampoco inocentes, porque de lo contrario nos llevaríamos muchísimos palos. ¿Pero por qué? Porque hemos caído en un movimiento de masas en el que o comes o te comen, en el que la inocencia no tiene lugar ni cabida, donde los niños maduran cada vez más deprisa, donde si con 15 años aún sigues siendo virgen eres un bicho raro, si entras a la universidad sin haber tenido novi@ eres un extraterrestre, si no bebes no sabes divertirte, si estudias eres un empollón sin vida social, si... si...


¿Realmente somos así o la sociedad nos hace ser así? Parece que vivimos en un olla express, que solo somos un conjunto de garbanzos que esperamos dejarnos cocer por la presión del ambiente. Y después... todos, tarde o temprano, acabaremos siendo caldo de cocido.






martes, 10 de julio de 2012

¿Cómo se supone que puede superarse?

Asombrada por las noticias que acabo de ver en televisión no he podido resistirme a hablar del tema: un hombre mata a su hijo de 10 años por apuñalamiento, después lo sube en su coche, lo estrella en una rotonda justo donde vive la madre del niño, la avisa y quema el coche con él y el niño dentro.

¿CÓMO SE SUPONE QUE DEBE SUPERARSE ESO? Me intento poner en el papel de la madre, y no me sale nada parecido al dolor que ha debido y debe de estar sientiendo; mi pena no puede igualarse al martirio que va a sufrir esta mujer de por vida. Imaginen asomarse a la ventana y ver a tu hijo muerto justo instantes antes de que el coche comience a arder y la impotencia que se debe sentir al ver que no puedes hacer nada. Son imágenes que deben quedarse grabadas a fuego en la memoria (y nunca mejor dicho) y que son díficiles de borrar, perdurando el dolor y el recuerdo por siempre.

En la mayoría de los casos un hijo para una madre es lo más valioso que tiene en el mundo, no debe ser fácil ver como en unos momentos te arrebatan lo que más quieres y lo pierdes para siempre.

Hablamos en estos casos de un tipo silencioso de violencia de género. (No puedo considerarme una experta del tema, mas algo he aprendido después de leerme un libro que habla del tema y cuyo título se llama "Mi marido me pega lo normal").
Por lo general hablamos de hombres cuyos vecinos siempre dicen en la tele: "nunca ha dado problemas" o "era un buen hombre", "como vecino siempre se ha portado bien". Ante los demás pueden aparentar ser personas totalmente normales, pero cuando llegan a casa su cara exterior desaparece para mostrar el macho con poder que lleva dentro. 
Estamos acostumbrados a considerar el maltrato físico como única arma del hombre para maltratar a la mujer, ser que él considera absolutamente inferior en todos los sentidos, y que debe vivir su vida consagrada al hombre, darle placer y tenerle bien servido. Pero hay otras ramas mucho peores que lo físico, al menos en mi opinión, que consiste en el maltrato psicológico: ese que apenas aparece en la tele, y que causa mucho más daño que el físico.
Con el psicológico pueden hacerte creer que como mujer eres una mierda y que no sirves para nada. 

Muchas mujeres consiguen escapar, divorciarse, separarse e intentar reiniciar una nueva vida: tranquila y haciéndose valer como personas que son. Muchas veces para el hombre, que es quien manda, es una solución con la que no están de acuerdo, y van a prometer y jurar que la cosa no volverá a pasar.
Si la mujer accede, los casos volverán a repetirse y con ciclos más frecuentes y graves, llegando incluso a varias de las muertes que vemos en las noticias.

Como he dicho antes, no hay peor alternativa que la de sufrir en vida hasta que mueras. Mucho peor que morir asesinada, donde al menos tus problemas acaban aunque de forma injusta pues nadie tiene derecho de decidir cuando acaba tu vida. 
¿Dónde atacan? Donde más duele: en los hijos. No quieres volver conmigo, pues te voy a hacer la vida imposible.
Es una forma de violencia de género, la más agresiva, la peor. Matan a tus hijos y te dejan viva para que vivas con el dolor y la pena, para que tengas una existencia cargada de sufrimiento, para que estés sola. 
Luego ellos van a comisaría, se delatan (para demostrar su autoridad como hombres y sin ningún tipo de remordimiento), o incluso se suicidan. A mi parecer, son unos COBARDES. El daño ya está hecho.

La violencia de género es un problema que atañe hoy por hoy a nuestra sociedad. No es una cosa nueva que está de moda, sino que ha estado presente, oculta y asimilada como normal a lo largo de la historia.
(...) 
A la mujer se la agrede por ser mujer, sin importar que sea esposa, madre o compañera de trabajo. El hombre se siente superior a ella y se ve con la autoridad de poder dominarla para resolver sus apetencias sexuales, placenteras, laborales o domésticas.
(...)
Los hijos es lo que más quiere la mujer, el hombre sabe que es su punto débil, y ante una separación o ruptura del dominio del hombre para con la mujer; el marido mata a sus hijos y luego se suicida (aunque el suicidio no está constatado en todos los casos), para que ella viva con el sentimiento de culpa durante toda su vida, y sin aquello que tanto quiere, dejándola sola y frágil.
(...) [Trabajo de una servidora sobre el maltrato, para la asignatura de sociología.]

miércoles, 29 de febrero de 2012

Palabras y destino

Esta historia en primera persona que, a continuación, podrá ser leída, no está relacionada con ningún acontecimiento de mi vida en la actualidad, así como tampoco está pensada bajo la influencia de la historia de algún conocido. En resumidas cuentas: esta historia ha sido creada en mi imaginación por acto de la inspiración, y de la que tal vez más de uno pueda sentirse identificado.
Siento de antemano el daño que pueda provocar en alguna persona si ésta se siente ofendida y/o aludida.


Querida mamá / amiga / compañera:

Me siento en la obligación de escribirte esta carta aunque bien sé que jamás llegarás a leerla. Ya no podrás levantar tu mano con la que me acariciabas de pequeña y me cogías para consolarme, cuidarme y protegerme. Ahora ya no estás aquí conmigo y me siento muy sola. ¡Cuántas veces te habré dicho que me dejaras sola, que pararas de repetirme las cosas una y otra vez, que no te preocuparas tanto; cuando lo hacías todo por mi bien!  ¡Cuan tonta fuí al decirtelo! 
Has estado a mi lado en todos los momentos: en la salud y en la enfermedad, para lo bueno y lo malo, has participado de mi alegría y también de mis enfados, has estado conmigo en todos los momentos importantes para mí y me has apoyado en la lucha hacia mis sueños. Me has defendido quedando en evidencia con la gente aún sabiendo que yo había obrado mal.  Has cuidado de mí y me has dado más de lo que se podría pedir como madre. Has sido mi ángel de la guarda, mi niñera, mi cocinera, mi asistenta, mi guía, mi amiga, mi psicóloga, mi profesora... y sin embargo has tenido como alumna un ser hostil y dependiente, de mal genio y testarudo. Y has tenido paciencia para soportarme. Gracias a tí hoy puedo ser esa persona que soy en la actualidad, y he podido llegar a tener mi trabajo y vida adulta estabilizada. La gente me dice que soy muy buena chica... ojalá pudiera llegar algún día a ser como eras tú. Porque mamá, no te lo dije nunca, pero te admiro. Cuando iba hacia mi habitacion después de una regañina, delante de tí me mostraba orgullosa y fuerte, para hacerte ver que no me importaba lo que decías; sin embargo cuando llegaba a mi habitación me ponía a llorar a solas y escondida, porque sabía que aquello tenía un fundamento y que si lo hacías era porque me querías, y querías lo mejor para mí.

Me doy pena a mi misma: escribo una carta sin destinatario solo para intentar desahogarme y sentirme bien conmigo misma. Escribiendo palabras que no podrán ser escuchadas, y que tuve que decírtelas en persona. ¡Qué cobarde fuí! ¡Qué feliz te habría hecho!
Me arrepiento de no habértelo dicho: mamá te quise, te quiero y te querré SIEMPRE.



Este relato a mí me da que pensar. Nos dedicamos a esforzarnos por tener una vida, estudiar para un trabajo, dedicarle la vida al trabajo para poder tener mejor calidad de vida... y así en las distintas épocas de nuestra vida vamos perdiendo el "sentido" de vivir. Nos esforzamos indivualmente por ser mejores en el mundo externo de los conocidos, y dejamos de valorar aquellas fuentes internas que nos apoyan y dan sentido a nuestras vidas. Los sentimientos son más importantes que las cosas materiales a las que nos queremos y tendemos a acercanos. Sus raíces son más solidas y antiguas, y llevan tanto tiempo en nuestro interior que acabamos extinguiéndolas e ignorando; hasta llegado el punto en que la tierra se ablanda y una raíz sale al exterior: nadie sabe lo que tiene hasta que al final lo pierde.
¿Por qué no somos capaces de expresar las cosas cuando estamos a tiempo? Podemos tomar un gran paso, alegrar el día de una persona, ser felices nosotros mismos.
No, somos tan orgullosos (no quiero generalizar con esto) que nos callamos, dejamos que el tiempo corra, como si él solo pusiera la solución y dijera lo que nosotros no nos atrevemos a decir...
Cuando por fin queremos decir algo es porque estamos en una situación de peligro (peligro: como situación límite, conflictiva o definitoria) y en la que nos vemos obligados a decirlo. Quizá cuando estamos dispuestos es demasiado tarde.





martes, 20 de diciembre de 2011

Las dos caras de una moneda.

En la cima, en lo más alto de la nota de acceso a la universidad se encuentra la medicina. Bien es cierto que no todos pueden acceder y que más de uno tiene que frustrar su vida con otras cosas que se le parezcan. 
Pero el acceso es eso: solo una nota.
Me pregunto si los que entran hoy día lo hacen por verdadera vocación, o porque la medicina se considera de alto prestigio en la sociedad, donde apenas hay paro, donde el sueldo es bastante alto.

Y digo esto basándome en lo que día a día tengo que ver en el hospital. Los médicos pasan visita cada vez antes, a eso de las ocho de la mañana, cuando las enfermeras están preparando la medicación y los pobres pacientes están todavía durmiendo y sin lavar. Esto genera bastantes desventajas: por un lado, la falta de la enfemería en dichos pases, y por consiguiente menos información acerca del paciente (porque por si no lo sabeis, quien pasa todo el tiempo con el enfermo son auxiliares y enfermeras); y por otro lado, el malestar que se genera en el paciente al ver entrar a su médico (visto como un semidios, alguien que puede curarle y por el cual sienten un fuerte respeto) en su habitación estando dormidos, quizá roncando, y sin haberse aseado adecuadamente: y esto les da vergüenza.

Y es cada vez se mira menos por el paciente. Y señores, si ustedes trabajan es gracias a los enfermos, ya que sin ellos, todos: tanto médicos, como enfermeras, como auxiliares y todo el personal que trabaja en un hospital, todos se van al garete.

Y es más, las consultas se hacen cada vez más cortas, se mira el estado externo, lo que se ve; se les pregunta qué tal han dormido, se les ausculta, y adiós muy buenas; señor, está usted muy bien. Y el pobre paciente se queda como: ¿entonces qué hago yo aquí, un día y otro, si todos los días me dicen que estoy bien?
Como he dicho antes, cada vez pasan más temprano, lo cual supone también un fastidio para los familiares. Tienen que estar a primera hora esperando y luego se les da la información en el pasillo. ¿Dónde queda la intimidad? En el pasillo puede oirlo cualquiera. ¿Y qué me dices de estar a las 8 de la mañana ya en el hospital?
Hay gente con situaciones familiares muy complejas, y no todo el mundo puede llegar a esa hora todos los días.

Me da la sensación de que estos médicos se han metido por el honor que da ser un doctor. Simplemente por oir a la familia: oh, mi hijo es un doctor, es que es muy listo. Y no niego en ningún momento que haya gente con verdadera vocación. 
Pero lo que veo en muchos, es un aire de superioridad, se pasean por los pasillos con las batas blancas, mirando por encima del hombro. Y perdónenme, pero todo es un engranaje en el que si falta una rueda, la máquina no funciona. Nadie es superior a nadie, simplemente cada uno se encarga de desempeñar su puesto.

La enfermería podría causarle muchas molestias a estos médicos tan sabiondos y presumidos. Simplemente con ir detrás para verificar cada medicamento que se pauta, poner en duda todo lo que hacen y no obedecer... solo con estas cosas, se podría fastidiar. Pero no se hace, y no por falta de ganas a veces, si no porque lo que realmente nos importa es el bienestar del paciente, cuidarlo.

Cuidado. Palabra que los médicos parece que han olvidado. Para que una persona se instaure en su vida normal, y sea tratado adecuadamente en un hospital, precisa de que se le sane y se le cuide. Sanar y cuidar, dos palabras que en el mundo se atribuyen a la medicina cuando se habla en la calle, y que en la práctica es bien distinto. Sí, ellos sanan, pero aquí en España se les olvida cuidar.
He aquí la explicación de por qué la enfermería española está tan desarrollada a nivel mundial. Gracias a que los médicos españoles son cada vez más egoístas, a que solo se preocupan por el dinero, y a que no cuidan.

Y sí, me baso en un hecho que se da muy a menudo, y que lo llevan muy en secreto. Si un día decides enfrentarte a ellos diciéndolo, se te echan encima. En las guardias y en los días festivos, la normal es: SOLO SE OPERA DE URGENCIA. Pues no sabeis el chollo que hay montado por ahí. Ponen operaciones normales en estos días, acusándolo de urgencia para poder hacer ver que están quitando lista de espera (y son operaciones de gente con cita previa) y por consiguiente llevándose en su bolsillo dinero extra, ya que estas operaciones "urgentes" están muy bien pagadas.

Y quien es listo para decir nada. Los médicos son una piña. Y la verdad, eso lo admiro, porque la enfermería apenas lo tiene. Los médicos se defienden unos a otros, aunque se lleven fatal y se odien a matar. Cuando vienen los problemas todos se unen para ponerle cara. 
Cosa que nosotros tendríamos que aprender de ellos, ya que muchas de nuestras compañeras echan por tierra el trabajo de las demás cuando algo está mal hecho, en plan: si esto no lo hice yo, fue mi compañera.

Ganan mucho dinero, y es cierto que tienen mucha responsabilidad, además que la carrera no es nada fácil y es muy dura. Pero un hospital depende de un equipo y da igual que haya otros que ganen menos, a cada uno le corresponde una parte. Lo digo por un anécdota que me contó una enfemera: y es que querían hacer un estudio, por el cual necesitaban que se sacaran analíticas a todos los pacientes por las mañanas para luego ellos estudiarlas; y las enfermeras pidieron formar parte del grupo de estudio ya que eran ellas las que pinchaban. Ellos no pusieron ninguna queja y aceptaron. Pero a la hora del pago (y hablo de muchos años atrás, esto es anecdótico) los médicos se quedaron con todo el dinero, quedando el demás personal muy indignado ya que, si no se hubiera pinchado y mandando, ellos no tendrían nada que analizar, y por consiguiente, no habría estudio.


Pero yo, como estudiante que soy, tengo esperanza, creo firmemente en un cambio con las generaciones futuras, con mi generación, por una sanidad mejor. Aunque bien es cierto que es muy díficil.
Si todos estamos unidos, quizá lo consigamos.

Queridos médicos: no pretendo ofender a nadie con este escrito, solo quiero dar a la luz algunos aspectos que me han sorprendido e indignado en estos últimos meses. Muchos de vosotros sois fantásticos y luchais día a día por solucionar los problemas. En ese caso os admiro muchísimo.
Pero elegí la enfermería porque me gusta mucho más el trato con el paciente, cuidarle y reconfortarle. Hay cosas para las que la ciencia y el saber no tiene respuesta. Solo una escucha o una acción de cuidado permanente puede salvar muchas vidas y dar esperanza.
Y como estudiante de enfermería que soy, he de decir que también hay trapos sucios acerca de nuestra profesión. Pero eso.... eso, es otro cantar. :D

viernes, 30 de septiembre de 2011

Teoría del caos en la educación.

Me pregunto qué está pasando ahora mismo en el país, qué pasa con la educación y sus recortes. ¿Acaso no se dan cuenta de lo que están haciendo? ¿De las repercusiones que ello va a tener en un futuro? Parece ser que no.

(Mucha gente que me conoce, suele pensar que tiendo a exagerar con algunos temas y que la verdad no es para tanto. Es cierto que, a veces, pueda exagerar las cosas, pero en casi todos los aspectos de mi vida suelo ser más bien objetiva y realista. Aún así me queda mucho por aprender, y mucho por vivir, experimentar. Quizá esta entrada os parece exagerada, pero miren el título, ya voy preparando el terreno, si os parece una tontería, no la lean. Sólo quiero que, si exagero, por lo menos, como poco sirva para daros que pensar con algunos temas. Ante todo, gracias, que voy a enseñaros mi pequeña teoría del caos de la educación).

 Bien. Siempre he considerado que los dos pilares principales y más importantes para el desarrollo de un país son la sanidad y la educación. Sin ellos un país no puede progresar y ni tan siquiera mantenerse a flote.

Gracias al esfuerzo de los estudiantes con altas notas, a lo largo de muchos años se han dado becas de excelencia como premio merecido al esfuerzo del estudio. Hecho que me parece correcto para motivar a todos los jóvenes al estudio, para que estudien y tengan un futuro mejor en sus vidas.
¿Ahora? Bachillerato de excelencia. Sólo los mejores tienen oportunidad de estudiar a un mayor nivel y no ser retrasados en los temas, por si tienen en la clase a gente de peor nivel que interfieran en un tema con sus preguntas si no entienden la lección.
¿Qué se está creando con eso? Una clara línea fragmentaria que divide a listos del resto, haciendo a los listos más listos y a los normales más tontos.
Lo explico poniendo además en juicio este bachillerato con otros temas. Se hace este bachillerato de excelencia para que sean más listos y tengan mas saber, y luego no se invierte en I+D, lo que lleva a una gran fuga de cerebros que hace que grandes genios vayan a contribuir a la economía de otro país. Entonces, se gasta dinero para hacer lista a la gente y no se gasta para evitar que se vayan.
Por otro lado: Se separa a los listos en estas clases, y los demás se quedan en sus clases habituales, con menos profesores para las mismas asignaturas. Se recorta en la educación, se congelan las oposiciones. Se quiere que los profesores tengan más alumnos, más trabajo, se les llama vagos de forma indirecta, se les baja el sueldo, y a su vez quieren que no se quejen, que no es para tanto, y que es mejor para el país.
De esta forma se están cargando la educación pública, que es de todos y para todos. ¿Qué pasaría? Niños con padres con dinero van a la escuela privada o concertada, con profesores que no hacen oposiciones. Niños pobres, muchos de ellos inmigrantes se quedan en la pública. ¿Qué estamos creando otra vez? Desigualdad de clases. Esta vez de ricos y pobres. Y el abismo ira creciendo pues: se han quitado las clases de apoyo, clases en las que un profesor especializado daba clases especiales a niños inmigrantes sobre español y cosas básicas. Ahora todos irán a la misma clase, con más alumnos. El profesor con tantos alumnos alcanzará el agotamiento antes y no contestará a las dudas tanto, ni tendrá tanta paciencia al explicar la lección. Seguramente se limite a dar su clase, y quien lo entienda bien y quien no no. Pues tiene el mismo tiempo para dar una hora de clase y tiene que acabar el temario según lo estipulado de temas mínimos a dar. No podrá perder tanto tiempo con alumnos que no se enteren.
¿Cuál será el desencadenante de todo esto? Mayor fracaso escolar. España está a la cola en la educación actualmente. El número de personas que obtengan el graduado será menor y aumentará el número de repetidores. El bachillerato tendrá menos éxito y el número de universitarios descenderá, lo cual puede hacer que el precio de la matrícula sea mucho mayor, y que los pobres tengan menos oportunidad de acceder a ella. Volviendo a generar un abismo entre ricos y pobres. Descendiendo y devolviendo a España a sus inicios.




Esto es lo peor que podría llegar a pasar en un supuesto, y conservo la esperanza de que las cosas cambien a mejor.